Cómo combatir la crisis de desinformación

21 de diciembre de 2020
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Las noticias falsas están en aumento. Para luchar contra su propagación, existe un simple ejercicio: hacer una pausa para verificar la información y mantener un grado de desconfianza.

En los últimos años, las noticias falsas crecen en los sitios de internet y redes sociales, convirtiéndose en un virus difícil de eliminar. La desinformación es nociva para las sociedades, ya que tienen impacto no solo en las decisiones que toman las personas sino también en la salud, teniendo en cuenta el contexto de pandemia por Coronavirus. 

Alan Duke, editor de Lead Stories, un sitio web de verificación de datos, se mostró preocupado frente a la creciente desinformación. Durante años, dijo, las noticias falsas en su mayor parte consistían en artículos de internet sin fundamentos que abordaban temas tontos. Sin embargo, ahora ha llegado a rincones mucho más oscuros y siniestros y ha adoptado formas como el meme, que a menudo es una captura de pantalla a la que se agregan mensajes sensacionalistas o que se manipula con imágenes modificadas. “El meme quizá es la estrategia más peligrosa. Con siete o 20 palabras, alguien puede decir algo que no es cierto y la gente lo creerá y lo compartirá. Toma dos minutos crearlo”, expresó. 

Por su parte, Katy Byron, quien dirige un programa de instrucción en materia de medios en el Instituto Poynter, una organización periodística sin fines de lucro, y que trabaja con un grupo de adolescentes en el seguimiento a la información falsa, comentó que antes de la pandemia, el grupo presentaba algunos ejemplos de desinformación con espacio de unos días, y ahora cada estudiante informa sobre varios ejemplos diariamente. “Con la pandemia, la gente está leyendo noticias catastróficas en internet todo el tiempo y buscando información. Se está volviendo cada vez más difícil conseguirla y sentir la seguridad de que estamos consumiendo hechos”, indicó. 

La desinformación también se presenta en formato de video. Con las herramientas modernas de edición, cualquier persona con algunos conocimientos técnicos y un mínimo equipo puede producir videos que en apariencia tienen una gran producción. Muchos videos reales se sacan de contexto y se editan en conjunto para contar una historia diferente.

Entonces, si el aumento de noticias falsas puede ser perjudicial para nuestro bienestar, ¿cómo podemos evitar la manipulación y la propagación de información falsa? 

Según el estudio cualitativo a usuarios digitales realizado por el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) y Thomsom Media en el marco del Proyecto 100 Por Cierto, la mayoría de los argentinos reconocen a las noticias falsas por su estilo de comunicación: errores ortográficos, titulares exagerados, sin fuente o sin firma. Sin embargo, es necesario utilizar métodos más sofisticados de consumo de información, como realizar una verificación de datos  propia y elegir fuentes confiables.

Verificación de datos

Con un simple atajo del teclado, se puede comenzar a indagar en la web. Las teclas Ctrl+T (o Command+T en una Mac) abre una nueva pestaña en el explorador en Chrome y Firefox, que permite hacer una “lectura lateral”. Mientras se lee un artículo, comenzar a hacer preguntar en la nueva pestaña, tales como: ¿Quién está detrás de la información? ¿Cuál es la evidencia? ¿Qué dicen otras fuentes?

Se recomienda también buscar en la web información sobre el autor del contenido, así como leer otras publicaciones sobre el mismo tema. Si la información no se repite en otro lugar, puede ser falsa.

Para verificar un meme, por ejemplo, se puede hacer una búsqueda de imagen inversa de la foto que se utilizó en el meme: En Google.com, clickear en Imágenes y subir la foto o pegar la dirección web de la foto en la barra de búsqueda. Eso mostrará dónde más ha aparecido la imagen en la web para verificar si fue manipulada.

Con los videos, se debe instalar un plug-in para el navegador llamado InVID en Firefox y Chrome. Al reproducir un video, hacer clic en la herramienta, luego en el botón Keyframes y pegar un enlace de video (un clip de YouTube, por ejemplo) y hacer clic en Enviar. A partir de ahí, la herramienta extraerá fotogramas importantes del video que permitirán realizar una búsqueda inversa de imágenes con esos fotogramas para ver si son legítimos o falsos.

Lo más importante es tomarse un momento para pensar. “La regla número uno es ir más despacio, hacer una pausa y preguntarse: ‘¿Estoy lo suficientemente seguro de esto como para compartirlo?’”, expresó Peter Adams, vicepresidente sénior del News Literacy Project, una organización sin fines de lucro de educación en medios. “Si todos hicieran eso, veríamos una reducción dramática de la desinformación en línea”.

Elegí las noticias con cuidado

Si bien las redes sociales permiten mantenerse en contacto con diferentes personas, incluso aquellos a quienes conocemos podrían difundir información falsa sin saberlo. En estas plataformas, donde todo aparece mezclado, es más difícil distinguir la información real de la falsa, así como los hechos de las opiniones.

Por ello, los especialistas recomiendan evitar tomar información de las redes sociales, y, en cambio, seleccionar un conjunto de publicaciones en las que confíes, como un diario, una revista o un portal de noticias, y recurrir a ellos regularmente.

En general, los medios de comunicación tradicionales están sujetos a un proceso de estándares que normalmente no se ve en el contenido generado por los usuarios, lo cual los haría más confiables.

De acuerdo al estudio cualitativo de usuarios digitales de FOPEA, cada entrevistado construye su propio tablero de control para identificar la fuente de información que legitima aquello que adopta como “real”. En ese sentido, la estrategia se basa en seleccionar un mix de medios que permita corroborar la información mirando en varios la misma nota o incluso informarse simultáneamente con periodistas en Twitter o YouTube.